¿Dañan las pantallas a los niños pequeños?

¿Dañan las pantallas a los niños pequeños?

Respuesta corta

— Depende de cómo se utilicen

Las aplicaciones interactivas desarrollan habilidades útiles, pero el consumo pasivo y solitario frena el desarrollo psíquico.

El Gobierno del Reino Unido ha publicado nuevas recomendaciones sobre el uso de dispositivos por parte de los niños. Para los menores de dos años, el tiempo frente a la pantalla debería eliminarse por completo, salvo en actividades compartidas, como las videollamadas. Para los niños de entre dos y cinco años, se propone un límite de una hora al día. Además, se subraya que ver contenido en compañía es preferible a hacerlo en solitario.

Esta postura coincide con las normas de la Organización Mundial de la Salud, que también recomienda evitar las pantallas hasta los dos años y limitar su uso a una hora diaria en el caso de los niños menores de cuatro años.

Según The Conversation Education, el periodo desde el nacimiento hasta los seis años es una etapa crítica para la adquisición de habilidades sociales y comunicativas. Durante este tiempo, los niños aprenden a interactuar con quienes les rodean, a expresar sus necesidades y a reconocer señales sociales. Dado el uso cada vez más extendido de las tecnologías táctiles, es importante comprender cómo influyen en el desarrollo temprano.

El doble impacto de la tecnología

El uso excesivo de pantallas táctiles se asocia con retrasos en el desarrollo del lenguaje expresivo, una menor capacidad de concentración y un empeoramiento de la calidad de la interacción entre padres e hijos. Cuando los niños usan los dispositivos de forma pasiva o en aislamiento, pierden la oportunidad de practicar habilidades comunicativas e inteligencia emocional. Un estudio realizado por Debdut Dhar y sus colegas mostró que los niños de entre 1 y 6 años que pasan más de dos horas al día frente a una pantalla presentan retrasos en el desarrollo de la motricidad fina, el lenguaje y las habilidades sociales.

Sin embargo, el contacto temprano con tecnologías multimodales que combinan sonido, imagen, tacto y movimiento también puede tener efectos positivos. Las plataformas digitales que fomentan la creación de historias, el juego de roles y la actividad compartida contribuyen al desarrollo del lenguaje. Las interfaces táctiles permiten que los niños resuelvan tareas en conjunto, respeten turnos y mantengan un diálogo, lo que fortalece las habilidades de cooperación. Una revisión sistemática realizada por Diana Arabat y coautores encontró que el uso de tecnologías digitales interactivas se asocia positivamente con el desarrollo del lenguaje receptivo y de las funciones ejecutivas en niños pequeños.

Además, estas herramientas abren nuevas posibilidades para la comunicación a distancia. Las aplicaciones de videollamada permiten mantener el contacto visual con familiares y amigos, favoreciendo los vínculos emocionales.

El factor de la atención de los padres

El problema del uso de pantallas no afecta solo a los niños, sino también a los padres. Cuando los adultos están absorbidos por sus propios dispositivos, hablan menos con sus hijos y les privan de una comunicación valiosa desde el punto de vista educativo.

El uso de dispositivos táctiles influye directamente en la calidad de la comunicación. Las investigaciones muestran que, al leer libros electrónicos, la atención de los padres suele desplazarse de la historia al dispositivo, lo que reduce el valor de la lectura compartida. Asimismo, el uso excesivo de gadgets puede dificultar que el niño reconozca señales socioemocionales.

También influyen mucho las particularidades culturales y las ideas de los padres. En algunos países con una fuerte cultura de vida al aire libre, como Noruega y Portugal, los padres tienden a priorizar la actividad física en la naturaleza frente al tiempo frente a la pantalla. Este entorno cultural determina de forma directa los hábitos de consumo digital de los niños.

Importancia para la preparación escolar

Las habilidades de comunicación social —escuchar, expresar ideas y comprender a los demás— son fundamentales para comenzar la etapa escolar con éxito. Las pantallas táctiles pueden ayudar a desarrollar estas competencias, pero solo cuando se usan de forma interactiva y compartida.

Como señala The Conversation Education, la cuestión no es si los niños deben usar pantallas táctiles, sino de qué manera lo hacen. Si una experiencia digital de calidad enriquece el desarrollo, el consumo pasivo y la sustitución del contacto humano por los dispositivos resultan perjudiciales. A medida que la tecnología avanza, la prioridad sigue siendo garantizar una interacción infantil con el entorno digital equilibrada, consciente y socialmente implicada.

Fuente: The Conversation: Arts & Culture