— Al parecer, ya no
Las autoridades apuestan por los tecnomillonarios, esperando de ellos soluciones rápidas y el control sobre la inteligencia artificial.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha presentado la nueva composición del Consejo de Asesores del Presidente sobre Ciencia y Tecnología (PCAST). Según Science.org, el organismo renovado está centrado de forma muy específica en la inteligencia artificial y la computación cuántica. A diferencia de convocatorias anteriores, la base del consejo no está formada por investigadores académicos, sino por líderes de la industria tecnológica y algunas de las personas más ricas del mundo.
Milmillonarios en lugar de profesores
Por ahora, ya han sido confirmados 13 de los 24 posibles miembros del consejo. Entre ellos figuran directivos de algunas de las mayores empresas tecnológicas: Larry Ellison (Oracle), Mark Zuckerberg (Meta), Jensen Huang (Nvidia), Lisa Su (AMD), Sergey Brin (Google) y Michael Dell (Dell). El único representante del mundo académico es John Martinis, de la Universidad de California, quien compartió el Premio Nobel de Física de 2025 por sus trabajos fundamentales en computación cuántica. La composición también deja ver un claro desequilibrio de género: entre los 13 integrantes, solo hay dos mujeres. En el comunicado oficial de la Casa Blanca del 25 de marzo de 2026 se anunciaron los primeros 13 miembros del PCAST, incluidos líderes del sector tecnológico como Larry Ellison, Mark Zuckerberg, Jensen Huang, Lisa Su, Sergey Brin y Michael Dell.
Para comparar, durante la presidencia de Joe Biden, dos tercios de los 30 miembros del consejo pertenecían a las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina. Había 14 mujeres en el grupo y los copresidentes eran científicos académicos.
Amenaza para la investigación básica
El brusco alejamiento de la representación académica ha generado preocupación entre los especialistas en política científica. Los expertos temen que los magnates industriales puedan subestimar la importancia de la investigación básica en las universidades. John Holdren, exasesor científico de Barack Obama, subrayó que al nuevo equipo le falta equilibrio de competencias: el foco se ha desplazado hacia la innovación en TI y la energía nuclear de vanguardia, en detrimento de la ciencia fundamental. Según el análisis del American Institute of Physics, la composición actual del PCAST está formada sobre todo por líderes de empresas tecnológicas, mientras que los científicos universitarios prácticamente brillan por su ausencia.
Según Science.org, los grupos de presión vinculados a la educación superior sostienen que, en la fórmula de “ciencia y tecnología”, la ciencia ha quedado prácticamente fuera. La gran pregunta sigue siendo si el nuevo consejo respaldará la financiación federal de la investigación básica, sin la cual el desarrollo de las tecnologías comerciales modernas sería sencillamente imposible.
Postura oficial y perspectivas
La Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca explica esta elección de personal por los retos a los que se enfrenta el país. La administración afirma que el consejo renovado se centrará en analizar las oportunidades y los riesgos que las nuevas tecnologías plantean para el mercado laboral estadounidense. Al frente de la estructura han sido nombrados Michael Kratsios, director de la oficina, y David Sacks, asesor principal en inteligencia artificial.
La Casa Blanca promete anunciar pronto los nombres de los demás integrantes. La Asociación de Universidades Públicas ya ha pedido a la administración presidencial que incluya en las plazas restantes a líderes académicos y responsables de centros de investigación.