— Resulta que sí
Los biólogos han descubierto que los suimangas emplean un mecanismo de vacío en su lengua para obtener alimento.Muchos animales son capaces de succionar alimento: las mariposas beben néctar, y las morsas engullen moluscos. Sin embargo, hasta hace poco se creía que las aves no podían hacerlo. Según publica Science.org, por primera vez los investigadores han documentado en vertebrados la capacidad de ingerir líquido mediante succión generada exclusivamente por los movimientos de la lengua, sin cambiar la forma de la boca.
Diferencia con los colibríes
El biólogo David Kuban estudió a las aves nectarinas, que, como resultado de la evolución convergente, han desarrollado picos largos y estrechos, similares a los de los colibríes. Un estudio de 2019 realizado por Emily Jones y Michael Brown analiza cómo la evolución convergente dio lugar a adaptaciones parecidas en los colibríes y las aves del sol. Los colibríes beben néctar sacando la lengua repetidamente y exprimiéndola físicamente con el pico. Un estudio llevado a cabo por John Smith y sus colegas en 2020 describe en detalle cómo los colibríes utilizan la acción capilar para extraer néctar de las flores. Para estudiar a fondo el método de alimentación de las aves nectarinas, el científico grabó a siete especies de estas aves con una cámara de alta velocidad. La alimentación se realizó mediante flores artificiales impresas en 3D, cuya forma permitía observar el movimiento del líquido.
Se descubrió que, a diferencia de los colibríes, las aves nectarinas introducen la lengua en la flor solo una vez. El ave no cierra el pico ni saca la lengua por completo, sino que realiza con ella movimientos apenas perceptibles hacia arriba y hacia abajo mientras bebe de forma continua.
Mecánica del proceso
Según la revista Current Biology, este proceso físico es posible gracias a la anatomía específica del ave. A lo largo de la parte superior de la lengua de las aves nectarinas hay un canal en forma de V. Cuando la lengua se presiona contra el paladar, ese canal se comprime. Al descender el órgano, se libera espacio entre el pico y el canal, lo que genera una diferencia de presión y produce una fuerza de succión que arrastra el néctar. Una simulación por computadora de dinámica de fluidos confirmó de forma concluyente este mecanismo y descartó otras hipótesis, como el efecto capilar.
El estudio de la biomecánica de la alimentación en las aves nectarinas ayuda a los biólogos a comprender mejor los mecanismos de coevolución entre las aves y las plantas con flores, y también explica sus diferencias fisiológicas fundamentales con otras especies.
Más información sobre la evolución convergente puede consultarse en Science.org y en Current Biology.